Tips para transformar la competitividad infantil de negativa a positiva

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Erandi Carolina Cruz Gómez
Mercadotecnia y Comunicación

Little champion. Side view of happy father and son competing in arm wrestling while both lying on the hardwood floor

competitividad infantil

Actualmente vivimos en un mundo en donde es una necesidad que nuestros hijos desarrollen competencias desde la infancia que nos aseguren la permanencia y el éxito en su carrera escolar, profesional y personal; al respecto, la UNESCO (1998) afirma que es necesario propiciar el aprendizaje permanente y la construcción de las competencias adecuadas para contribuir al desarrollo cultural, social y económico de la sociedad.

Como respuesta a las necesidades de los mercados laborales, las escuelas han adoptado un sistema de educación basado en las competencias, a demás de la presión que nosotros ejercemos al establecer expectativas muy elevadas con relación a nuestros hijos; ambas situaciones han generado el aumento de niños competitivos, lo que caracteriza a estos niños es su necesidad por triunfar por lo que siempre se esfuerzan al máximo y su objetivo siempre es ser los mejores. (coledecolores, 2015)

La característica más problemática que presentan los niños competitivos es que evalúan sus resultados en términos de “todo o nada”, es decir, después de realizar alguna actividad si triunfan su conducta es eufórica y en el caso contrario se muestran desilusionados o frustrados, lo que genera problemas como: baja autoestima,  baja tolerancia a la frustración y estrés (Jimena Ocampo, 2013).

Es necesario que si nuestros hijos presentan este tipo de competitividad negativa que afecta en mayor o menor medida su desarrollo, debemos primero, identificar qué o quién provoca la competitividad negativa, ya sea la escuela, su propia naturaleza o nosotros. En segundo lugar, es necesario que busquemos estrategias para transformar la competitividad negativa en positiva.

La pedagoga Jimena Ocampo (2013) recomienda que desarrollar en el niño una competitividad positiva a través de:

-evitar comparaciones de tu hijo con los demás, las comparaciones deben ser entre el mismo, (éxito alcanzado en cierto tiempo en comparación con una fecha pasada)

-Enseñar a nuestro hijo a valorar el esfuerzo, disfrutar la actividad, y no sólo el resultado.

-Fomentemos actitudes de cooperación y de ayuda a los demás.

-Enseñarle a aprender de los errores, y no a ‘castigarse’ por ellos.

Recordemos que la autocritica y la imposición de objetivos altos no es negativo, al contrario nos ayuda a alcanzar el éxito pero cuando imponemos los mismo objetivos a nuestros hijos y los criticamos cuando fracasan o no reconocemos sus éxitos con alegría, los frustramos y bajamos su autoestima y confianza. Debemos inculcarles la capacidad de lograr sus objetivos y alcanzar el éxito aprendiendo de sus errores y haciéndose mas fuertes a partir de éstos.

Fuentes consultadas:

UNESCO, (1998). Educación basada en competencias. Consultado: 14 de sep. de 15. Tomado de: http://www.uv.mx/dgdaie/files/2013/09/Argudin-Educacion_basada_en_competencias.pdf

 

 

 

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