La respuesta de mi hijo ante las calificaciones

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Dr. Enrique Cruz Guzmán
Pediatra Intensivista

En nuestro país el éxito o fracaso escolar se mide a través de la asignación de una calificación que analiza y segrega a nuestros hijos, el modelo educativo de competencias es la principal causa de que la valoración del aprendizaje de los niños sea a partir de un numero.

La segregación que se produce a partir de esto ha creado un ambiente tenso, de competencia negativa y de frustración para los niños que “no son de dieces”, el problema es que todos los papás quieren que sus hijos sean de dieces, por ello, todos los niños aspiran a ser de “dieces”. La frustración es ”una situación en la que una expectativa, un deseo o una ilusión no se cumple” (ADAHPO, 2015), la problemática aparece cuando los niños que han tenido bajo rendimiento escolar reaccionan de manera negativa ante sus resultados presentando cuadros de agresividad enfado, baja autoestima, falta de confianza, tristeza, angustia, ansiedad e incluso depresión.

No podemos hacer nada en contra de las calificaciones, pero sí podemos ayudar a que nuestro hijo no sufra por sus resultados, como padres debemos estar consientes de que una calificación NO refleja el aprendizaje de nuestro hijo, Olga Moreno –pedagoga- (2015) pone el siguiente ejemplo para entender mejor esta cuestión:

En ningún ámbito de la vida es aceptable dar la apreciación de una persona con cifras numéricas.

En el caso, por ejemplo, de una consulta médica imaginemos la escena después del chequeo realizado por el doctor:

-Dígame Doctor, ¿qué tengo?

-7 – ¿?

¿Qué pensaríamos de una respuesta así?, o de otra un poco “más explícita”:

-Tiene usted, 6 en hígado y 7 en capacidad pulmonar.

– ¿?

Y, por si fuera poco, al llegar a su casa, ¡¡lo regañan y lo castigan por el diagnóstico del médico!!

Sandra Varela asegura que ante los malos resultados es necesario que lo motivemos y lo invitemos a que persevere sin deprimirse, “hay que plantearle alternativas para que sea el mismo niño quien decida qué es lo más conveniente y, así, pueda manejar ese sentimiento de frustración enseñándole que todo lo que nos pasa, bueno o malo, es una posibilidad para aprender” (Diana Bello, 2011).

Recordemos que si nuestros hijos padecen cuando las calificaciones son entregadas, es nuestro deber ayudarlos a superarse y no permitirles llegar a zonas de riesgo, las calificaciones no tienen que determinar a nuestros hijos pero para mejorarlas hay que presentarles estrategias como la estimulación y gimnasia cerebral, hay que fomentar en ello confianza y, sobre todo evitar ser muy críticos, el fracaso escolar puede prevenirse sí observamos a nuestros hijos y les damos herramientas para superarse.

Fuentes de consulta:

Olga Moreno de Gama, (2015). ¿Adictos a las calificaciones? ¡¡Cuidado!! En: OEI Revista Iberoamericana. Consulta: 21 de sep. de 15. Tomado de: http://www.rieoei.org/opinion24.htm

ADAHPO, (2015). Orientaciones para trabajar la baja tolerancia a la frustración. Consultado: 21 de sep. de 15. Tomado de: http://adahpo.org/wp-content/uploads/2013/07/PDFBaja-tolerancia-a-la-frustraci%C3%B3n-familia.pdf

Diana Bello, (2011). ¿Malas calificaciones? El apoyo de los padres ayuda a superar el fracaso escolar. En: ABC del bebé. Consultado: 21 de sep. de 15. Tomado de: http://www.abcdelbebe.com/nino/24-48-meses/comportamiento/malas-calificaciones-el-apoyo-de-los-padres-ayuda-superar-el-fracaso

FAROS Sant Joan de Déu, (2014). Consejos para enseñar a tu hijo a tolerar la frustración. Consultado: 21 de sep. de 15. Tomado de: http://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/consejos-ensenar-tu-hijo-tolerar-frustracion

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